PROPÓSITO
Si no sabemos qué defendemos, ¿qué contamos?
Todo empieza por el mensaje central. Acordamos con la marca la idea que debe atravesar su comunicación y que nos permitirá reconocerla incluso cuando cambien los canales.
¿Este contenido representa nuestro mensaje central?
Definimos qué aporta la marca, a quién y por qué importa. Lo resumimos en una frase que funciona como brújula editorial: cada pieza debe contribuir a esa promesa, aunque no la repita literalmente.


